Revista online Elloroestepario – junio
de 2008
Entrevista de Mayte Gual a Jerónimo (Jerry) Brignone
(El reportaje estuvo durante años en:
http://www.elloroestepario.com/astrologos_brignone.html , pero luego la
revista cerró, y cuando reabrió en un nuevo formato no incluyó las decenas de
reportajes a astrólogos que habían realizado anteriormente)
Como somos Astrólogos la primera pregunta es acerca de tus datos
astrológicos: fecha, hora y lugar de nacimiento.
Según mi partida de nacimiento nací el 7 de junio de 1962 a las 8.30 horas
(confirmado por mi madre) en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Hace unos
veinte años rectificamos con Rubí Leza la hora a exactamente un minuto más
tarde, 8.31 horas, y esa Carta sigue funcionando a la perfección. Al nacer, el
Ascendente, el Sol y Mercurio estaban en Géminis, estos dos últimos en una
conjunción muy exacta dentro de la casa XII, con la Luna haciéndoles un cerrado
sextil aplicativo desde Leo.
¿Podrías comentarnos algunos datos tuyos no astrológicos para conocerte
mejor? Por ejemplo sobre tu vida familiar o social, tus aficiones aparte de la
Astrología u otras dedicaciones.
Mi padre fue un marino argentino descendiente de italianos que se doctoró como
meteorólogo en Estados Unidos, donde conoció a mi madre, una norteamericana con
aficiones literarias que luego dedicó mucho de su tiempo a la beneficencia;
algunos de mis hermanos nacieron allí, los siguientes en Argentina. Yo soy el
menor de seis. Desde chico tocaba música y pasaba muchas horas leyendo. Cuando
de adolescente decidí que quería ocuparme de la dirección escénica de ópera,
entré en el mundo del teatro, que me tuvo luego muy activo por muchos años como
director, actor y autor. Hace unos quince años tomé un intenso contacto con mis
raíces griegas (abuelo materno), y me convertí en un apasionado filoheleno, con
una profusa actividad comunitaria al respecto. Esa fue una de las razones que me
llevaron a abordar y completar la licenciatura en lingüística en la Universidad
de Buenos Aires, en donde desde hace un tiempo dicto clases de griego moderno.

Jerónimo (Jerry) Brignone
¿Cómo entraste en contacto con la Astrología, cuándo? Háblanos un poco sobre
esas circunstancias.
Mi contacto con la Astrología se dio desde muy temprano en el ámbito familiar:
como a mi madre le gustaba la Astrología de divulgación, en casa había libros
sobre signos solares y de Astrología china mucho antes de su difusión en
traducciones castellanas. Por otro lado, además de los frecuentes señalamientos
que mi padre nos hacía de las constelaciones del cielo nocturno, dos de mis
hermanos mayores tenían inclinaciones hacia la literatura filosófica, ocultismo
incluido. La casa estaba además literalmente poblada de fantasmas, y la
convivencia con fenómenos paranormales de todo tipo era vivida como algo
natural. Mi gusto muy temprano por la literatura macabra y de terror me fue
acercando a “lo oculto”, y más precisamente, al Tarot. A la Astrología le temía
sus costados deterministas, y recién la contacté como consultante a raíz de una
crisis personal antes de cumplir los veintitrés años. Inmediatamente comencé a
estudiarla con pasión, y pronto fui a dar con mi ex-profesora de física en la
escuela, Rubí Leza, la pareja de Eloy Dumón, quienes en ese momento dirigían el
Centro Astrológico de Buenos Aires (CABA). Una vez que comencé mis estudios en
ese espacio, ya fue un viaje sin retorno: no pasó mucho tiempo antes de que me
convocaran para dictar clases y me dedicara por completo a la consultoría.
¿Qué crees que la Astrología aporta al ser humano?
La certeza de la existencia de un sentido trascendente y de que la realidad no
es aquello que nos enseñan en la escuela o lo que nos muestran los diarios y la
televisión, sino algo infinitamente más mágico y bello, lleno de conexiones
sutiles que nos permiten reconocer la presencia de una inteligencia superior en
el seno mismo de nuestras vidas. De allí, y como una consecuencia natural, la
posibilidad de un mayor autoconocimiento y de una mejor comprensión de las
motivaciones y de los aparentes defectos de las personas que nos rodean. También
nos prueba nuestra íntima interconexión y las responsabilidades morales que
supone, vividas no como una carga sino como un gran juego cósmico. Y, por
supuesto, nos brinda algunas aplicaciones utilitarias nada desdeñables, tales
como el mejor aprovechamiento de determinados procesos que vemos aproximarse, o
poder hacer lo justo en el momento adecuado, siempre en pos de la facilitación
de los niveles más elevados de consciencia que entiendo que la Astrología
naturalmente propicia.
¿Consideras a alguien sea vivo o de épocas pasadas como tu o tus maestros?
Quizás por la fuerza de Géminis, “el aprendiz”, en el momento de mi nacimiento,
o porque en ese momento también estaba Júpiter en la casa IX muy bien dispuesto,
considero en varios sentidos a muchísima gente mi maestro, incluido el ámbito
astrológico, y vivo agradeciéndole a la vida por ello. Esto hace a la lista
realmente muy larga, pero para circunscribirla a los astrólogos argentinos con
los que he tenido contacto personal y que más han influido en mi percepción
personal, podría mencionar a Rubí Leza, Eloy Dumón, Roberto Martori, Eugenio
Carutti y Gerhard Houwing.
Dentro de la Astrología existen diferentes escuelas astrológicas y también
diferentes tipos de Astrología, ¿te identificas con alguna en concreto?
Como tomé un contacto intensivo con casi cada una de las muchas ramas y enfoques
de la Astrología existentes, podría decir que mi mayor identificación es
justamente con la pluralidad y el eclecticismo, es decir, el uso deliberado en
todo momento de lo mejor de cada una de esas perspectivas al mismo tiempo en
forma combinada. Una vez leí una frase de Thomas Mann con la que me sentí muy
identificado: “Lo significativo es lo lleno de relaciones”. Por ello transito
siempre con toda Carta Natal en forma contemporánea la perspectiva psicológica y
humanística, la más específicamente jungiana, los mitos de distintas culturas,
las reglas propuestas por Morin, los puntos medios de Ebertin, el zodíaco
dracónico, el enfoque hindú como un todo (que tuve la suerte de poder estudiar
intensivamente en Estados Unidos y en la India), aquello que mejor entiendo y
veo funcionar de lo surgido en las últimas décadas de recuperación del pasado
astrológico más remoto, tanto helenístico como medieval, así como las armónicas
(sea el enfoque anglosajón o las geniales propuestas de Tito y Miguel), los
distintos tipos de configuraciones, modelos planetarios, partes arábigos,
criterios ecuatoriales, etc., y muy especialmente el enfoque vivencial y
técnicas de Astrodrama, cuyo desarrollo fue una de las tantas cosas en las que
me tocó un papel bastante pionero en Argentina.
A la misma pluralidad de técnicas que aplico en contemporáneo a la Carta Natal
se le corresponde la de la multiplicidad de técnicas predictivas que veo
funcionar tan bien combinadas (sea para orientación psicológica como para la
previsión de eventos puntuales) y la Astrología Horaria, con las que convivo
cotidianamente. Hace años me ocupé también mucho de la Astrología Mundial, si
bien ahora casi no le dedico tiempo, y, en mayor grado todavía, a la
investigación estadística rigurosa, de donde pude derivar observaciones muy
interesantes que modificaron en gran medida mi mirada, que por supuesto
permanece como un sistema siempre abierto. Lo importante en todas estas
combinaciones, para evitar una dispersión que confunda en vez de aclarar, es la
comprensión profunda de la naturaleza de la especificidad de cada una de los
enfoques mencionados y de las reglas internas que en consecuencia se le derivan,
tanto desde la tradición como por experiencia personal. Encuentro que este
abordaje multidimensional permite que las técnicas y perspectivas se iluminen
los unos a los otros, propiciando la aparición de contenidos, vislumbres y
certezas que de otro modo no habrían estado presentes.
¿Eres partidario de que la Astrología se estudie en la Universidad?
No solo soy partidario de que la Astrología se estudie en la Universidad, sino
que hace años trabajo para ello. Ese fue el otro motivo por el cual inicié mis
estudios universitarios y me inserté en el ámbito académico como docente.
Siempre he sostenido que los propios astrólogos somos los principales
responsables de la imagen distorsionada que la sociedad actual tiene de la mejor
Astrología, sea por nuestra propia desidia al respecto como colectivo, como por
nuestro silencio cómplice ante colegas oportunistas que aprovechan las
motivaciones o mecanismos oscuros de los medios masivos o de la psique
individual de sus consultantes o alumnos: hay un gran facilismo que damos por
sentado como algo natural. Por supuesto que en un determinado nivel el encuentro
con la Astrología tiene todo el derecho a ser “fácil”, e inclusive un sano
entretenimiento, pero la búsqueda y la transmisión del conocimiento de la verdad
en cualquier área siempre ha implicado históricamente la necesidad de un cierto
nivel de esfuerzo y la existencia de instituciones que lo favorezcan del mejor
modo posible. Partiendo del lugar común de que la Astrología tiene algo de
Ciencia, Arte y Religión, no en vano los miembros de la sociedad que sintieron
una particular afinidad y responsabilidad hacia cada una de esas prácticas
constituyeron Universidades, Conservatorios e Iglesias. Esto no desmerece a
quienes no quieran participar de los mismos: hay algunos místicos, pensadores y
artistas geniales que no pasaron por esas instancias, pero la mayoría de hecho
sí lo han hecho. Siempre me ha preocupado mucho el tema de cómo atesorar lo
mejor de lo que hubo y hay en la Astrología según mi propio entendimiento, así
como el de la promoción de su desarrollo, y siento que la responsabilidad social
que tenemos hacia el futuro es inmensa, puramente nuestra, y que la interacción
con el mundo académico es una de las vías posibles. Yo mismo crecí mucho en todo
sentido en ese espacio, y creo que ello me permitió mejores aportes a la
Astrología. Por esto aproveché cada oportunidad que tuve de dar conferencias con
temática astrológica en ámbitos por el estilo (la representación en Buenos Aires
de la Universidad de Bologna, la Biblioteca Nacional, el Centro Cultural General
San Martín de la Municipalidad de Buenos Aires, entre otros), y admiro mucho lo
logrado por Jesús Navarro en España, así como cualquier paso que se vaya dando
en esa dirección en el resto del mundo.
Paralelamente a una serie de proyectos personales que estoy emprendiendo al
respecto, hace dos años comenzó en la Fundación CABA (en donde dicto clases
desde 1988 y participo de su dirección desde 1991 como Vicedirector y desde 2000
como Director de Estudios) un Posgrado para los egresados de nuestra carrera
formativa, quienes pasaron por muchísimas examinaciones y horas de arduo estudio
para lograr su Diploma de Técnico en Astrología. Este Posgrado está orientado a
la capacitación en la consulta, y quienes lo completan obtienen un Diploma de
Consultor Astrológico, y para ello deben contar con un título terciario o
universitario paralelo debidamente acreditado, además de presentar una tesis
final de investigación astrológica que cumpla en su forma y contenidos con
exigencias académicas bastante ambiciosas. El objetivo es crear una red de
colegas creíbles tanto ante sí mismos como ante el ámbito universitario, y hasta
ahora está funcionando a las mil maravillas, particularmente con los más
jóvenes. Al mismo tiempo estoy muy atento a las otras propuestas académicas que
están tomando forma en otros países e intercambiando experiencias y opiniones
con sus principales responsables. Hay un largo camino todavía por ser transitado
y a veces es cansador, pero por otro lado es terriblemente entusiasmante.
¿De qué realizaciones como astrólogo estás más satisfecho? Por ejemplo puede
ser haber escrito artículos, libros u otras publicaciones sobre astrología,
haber dado conferencias, asistido a Congresos, apariciones en los medios, u
otras realizaciones afines.
Además del Posgrado y todo lo logrado hasta ahora en la Fundación CABA, entre
las realizaciones recientes que más satisfacciones me han traído, se encuentra
el libro de mi autoría editado por Editorial Kier en 2005, “Manual de Técnicas
de Síntesis Astrológica: El Camino en el Mapa Natal”, 382 páginas de información
muy apretada que, desde diversos puntos de vista, resumen mucho de lo que
encontré hasta entonces más útil para abordar la Carta Natal. Una gran cantidad
de gente me ha transmitido muy cálidamente lo útil que le fue en su proceso
personal, lo que era precisamente el objetivo: más allá de todo lo dicho de las
instituciones formativas, siento un gran respeto y afecto por el autodidacta,
porque en cierto sentido quizás siempre lo fui y creo que todo buen astrólogo en
el fondo lo es.
Tapa del texto publicado por Kier en 2005
En un rubro completamente diverso, el año pasado dirigí un largometraje de dos
horas y media, “Bomarzo 2007”, un video documental-experimental que consiste en
una puesta en imágenes bastante bizarra de una ópera del compositor Alberto
Ginastera muy significativa para la historia del arte argentino, puesto que
sufrió censura y otras desgracias de parte del gobierno militar de turno. Lo
pertinente del caso es que el contenido de la ópera, así como el de la exitosa
novela de Manuel Mujica Lainez en la que se basa, es fuerte y explícitamente
astrológico: el coprotagonista es un astrólogo, y la interpretación de la Carta
Natal (presente en buena parte de la ópera) del protagonista determina en gran
medida toda la acción dramática y su destino. Se me ocurrió filmar todo en los
escenarios originales (el Parque de los Monstruos y el Castillo de Bomarzo, en
Italia) en apenas cuatro días con las autoridades y los habitantes del pueblo
haciendo los papeles principales junto a dos actrices argentinas, y todo sin
ningún tipo de ensayo previo ni fondos. Luego editamos en seis días y lo
presentamos inmediatamente en un acto público a los mismos pobladores. Lo
acelerado del proceso le dio una cualidad muy particular, y creo que está muy
lograda desde el punto de vista artístico, habiendo provocado hasta ahora un
gran impacto: ya se ha presentado en festivales y embajadas con muy buena
repercusión, y hay muchas presentaciones programadas para el futuro en
festivales, embajadas y universidades de varios países. El fenómeno ha sido a
tal punto inusual, que la Universidad Nacional 3 de Febrero realizó un
documental sobre la realización del film, y me acaba de contactar un
investigador de la Universidad de Salamanca para hacer un trabajo sobre el mismo
para presentarlo en un congreso en esa misma Universidad.
Programa de radio: “Astrología Hoy”
Otra satisfacción personal fue el año pasado la conducción durante meses junto a
otros dos colegas del CABA (el Dr. Franco Rossomando y Silvia Poceiro) de un
programa de radio astrológico semanal que significó la materialización de un
sueño muy acariciado y una gran alegría para muchos oyentes. De momento está en
suspenso por cuestiones puramente técnicas de la emisora, a la que elegimos
esperar, pero ya pronto volverá. Se llama “Astrología Hoy: un encuentro con el
Cosmos y la Música de las Esferas, el programa de la Fundación Centro
Astrológico de Buenos Aires” (la música de las esferas que pasábamos era
griega). Aparte de este programa, participé varias veces en otros como invitado
(en una ocasión tuve un agitado intercambio con el titular de la cátedra de
Epistemología en un programa de la Universidad de Buenos Aires en Radio
Nacional), así como en televisión. Además de un debate reciente sobre
“Astrología y Adivinación” con representantes de distintas religiones y un
filósofo agnóstico y en donde me tocaba dar la cara por la Astrología, me tocó
un papel importante en la organización de un programa de divulgación de trece
capítulos de media hora que el canal de cable Infinito filmó en 2003 con la
participación de varios astrólogos argentinos, algunos de ellos realmente de
entre los profesionales que más admiro. Tuve no solo la suerte de tener un
espacio en varios capítulos y de ocuparme de la escritura y locución de la
sección final de cada uno con tema “Historia de la Astrología”, sino que fue tal
la repercusión, que no deja de presentarse desde entonces: ya van cinco años de
emisiones semanales ininterrumpidas.
Programa televisivo en el Canal Infinito: “Astrología, El Espejo Celestial”
Además de haber tenido el honor de prologar o presentar libros de colegas que
admiro y de haber podido participar varias veces con artículos en distintas
publicaciones (“Astrología”, “Medium Coeli”, “Mercurio-3”, “GeA”, “La Revista
del Caba”), participé como ponente en congresos nacionales e internacionales de
Astrología desde 1990, y siempre he intentado apoyar como fuere los
emprendimientos que me parecían llevados adelante adecuadamente. Desde el año
pasado me encargo además de la organización de una Jornada Intensiva de diez
horas de duración que la Fundación CABA propone como abierta a toda la comunidad
astrológica y en la cual varios profesores presentamos ponencias con un eje
temático: la del año pasado tuvo como título “La Predicción Astrológica” y este
año fue “Nuevas Técnicas de Interpretación de la Carta Natal”. En ambas
ocasiones tuvimos más de doscientos asistentes que nos devolvieron una respuesta
realmente muy cálida. La experiencia quizás más contundente en este rubro hasta
ahora fue la reciente en Denver, Colorado (USA). Me refiero a UAC 2008 (United
Astrology Congress), un encuentro de 1.500 astrólogos de 48 países en donde
pude, además de participar como disertante invitado, reencontrarme y dialogar
con colegas por los que siento una gran admiración y a los que no veía desde mis
visitas anteriores de 1992 y 1995, así como haber tenido la experiencia de poder
finalmente conversar extensamente con otros autores por los que siento un gran
interés y con quienes no había tenido todavía ocasión de tener un encuentro
personal. Estos eventos me parecen muy importantes para la constitución de
nuestro colectivo mediante el diálogo y el encuentro de personas, instituciones
e ideas. Espero tener la fortuna de poder repetir nuevamente una experiencia
similar en Madrid el año que viene.
Jornada Intensiva del CABA en el Bauen Suite Hotel – 7 de junio de 2008
Por último, ¿cuáles son tus próximos proyectos astrológicos?
Intentar continuar mi desarrollo personal y académico, y sostener con la mayor
energía y responsabilidad posibles aquellos emprendimientos compartidos que
inicié en distintos momentos. Por supuesto, es una prioridad el crecimiento del
CABA y, muy particularmente, de su Posgrado, así como aportar al fortalecimiento
de la red astrológica mundial en sus puntos más valiosos.
http://www.jbrignone.com.ar
http://www.astrolcaba.com.ar
http://www.bomarzo2007.com.ar
http://www.uacastrology.com/cgi-bin/speakers.cgi?STAFF=1018