Jerry Brignone

 

 

JERONIMO JERRY BRIGNONE

 

 

DOS PALABRAS SOBRE MÍ

 

(biografía no académica)

 

 

 

Jerry es el diminutivo de Jerónimo con el que me llaman desde que nací. Los primeros años de mi vida transcurrieron en un ambiente donde lo sobrenatural era una presencia cotidiana tomada como algo natural: mi infancia y adolescencia estuvieron pobladas por experiencias parapsíquicas y presencias tangibles que aceptaba como manifestaciones de otros planos concretos y reales.


 

 

 

 

A la fascinación preescolar por el misterio de la Navidad, el mundo de ultratumba, el esoterismo, la práctica del arte en todas sus manifestaciones, especialmente la musical, y el enciclopedismo, se sumó a los doce años el estudio intensivo del Tarot, a los quince el de la Numerología y la tradición cabalística y mágica occidental y tibetana, y a los veintitrés, de la Astrología, con una inmersión apasionada en el mundo del pensamiento de Carl Gustav Jung, la antroposofía de Rudolf Steiner y el Cuarto Camino de Gurdjieff y Ouspensky, senderos que años después sintetizaría y profundizaría como discípulo de Osho en la India.

 

 

 

Mis tempranos experimentos esotéricos con las mancias, la magia práctica y viajes astrales, más el turbulento clima energético de mi ambiente familiar temprano, me obligaron a acudir e indagar en forma asistida en el mundo de la psicología, teórica y aplicada a sí mismo y, más tarde, también a otros.

 


Mi madre, una influencia muy presente con estudios de arte y años de caridad institucional y docencia mientras criaba a sus seis hijos, veía -igual que algunos de ellos- en cada elemento de la realidad signos y mensajes que hablaban. A veces a través de lenguajes sagrados, y por ello había una profusa bibliografía doméstica. Mi padre, militar, científico y empresario, no negaba esas señales, pero era escéptico por constitución, y esas dos tendencias que me llevaron a indagar hasta la fecha distintos caminos alternativos en forma tan entusiasta como crítica.
 

 

Por ello esas primeras vivencias tempranas de comunión y trascendencia mística a través del rito religioso, la experiencia artística, el contacto extático con la naturaleza y la creación de mundos paralelos afines a esa cotidianeidad con lo sobrenatural, me llevaron al estudio precoz del esoterismo mientras transitaba en forma sucesiva y paralela la práctica de la música, el dibujo, la ópera, el teatro (comencé a dirigir obras a los diecisiete años), el psicodrama, la meditación y el estudio intensivo de las filosofías tanto académicas como ocultas de la tradición occidental y oriental.

 

 

El contacto entusiasta con mis raíces helénicas me hizo zambullir emocional y corporalmente en ese camino, con experiencias iniciáticas dentro y fuera del país, en Grecia y en la India, junto a la experiencia tántrica del éxtasis durante años, transformadora. El cúmulo de todas estas vivencias me llevó ya más maduro a la búsqueda de soportes y ampliaciones académicas más rigurosas en el ámbito universitario, centrándome en la semiótica, la lingüística, la filosofía y la indagación antropológica y cultural. El Neoplatonismo tardío se me ofreció como la mejor expresión cabal y sintética de mis constitución natural, tan monista como pluralista.

 

 

Exploré en ese marco los lenguajes de la danza y el teatro desde una perspectiva sagrada, y en forma autodidacta y con la guía de maestros experimentados caminos como la astrología científica, psicológica, esotérica y vivencial (donde fui pionero e investigador durante años en la Argentina), la Cábala, el Tarot, la Numerología, las mancias, la Euritmia antroposófica, las danzas griegas, circulares y del Cuarto Camino, el método de Fedora, las meditaciones dinámicas de Osho, así como varias corrientes psicológicas abrazadas con intensidad y aplicadas a mí mismo, desde el abordaje freudiano, junguiano, reichiano, gestáltico y rogeriano, al psicodrama, la neurolingüística y los grupos de Doce Pasos.
 

 

 


 

Las certezas surgidas a lo largo de todas esas indagaciones fueron volcadas en la consulta, la docencia, la escritura y la organización institucional a partir de mi propia experiencia, con resultados que abrieron caminos sanadores a multitud de personas y que ahora comparto a través de las dos actividades principales que hoy me movilizan: el programa de radio cultural Las palabras y las notas, y la dirección de la Escuela Mistérica Neoplatónica Nueva Delfos, en donde brindo estos conocimientos y percepciones sobre la riqueza de senderos que se nos ofrecen a los seres humanos para recuperar nuestra verdadera esencia y dialogar y comulgar con las realidades que subyacen en el mundo sagrado al que auténtica y esencialmente pertenecemos.

 

 

 

 

NUEVA DELFOS

ESCUELA MISTERICA NEOPLATONICA

 

 

 

 

 

BIOGRAFIA ACADEMICA RESUMIDA

 

 

CV JERONIMO (JERRY) BRIGNONE DETALLADO

 

 

 

CONSULTAS - PROXIMAS ACTIVIDADES

 

 

VOLVER