CARIATIDE
ASOCIACION ARGENTINA DE CULTURA HELENICA


breve historia de la institución

 

 

LA GESTACION

 

Angélica Spiridonídis de Paraskevaídis, filántropa argentina de padres griegos provenientes de la isla de Samos, llevó adelante desde sus nupcias en 1939 una profusa labor cultural acompañando a su cónyuge Jorge Paraskevaídis, intelectual de Constantinopla que fue presidente de San Demetrio y durante veinte años agregado cultural de la embajada de Grecia en Buenos Aires.
 

A raíz del fallecimiento de su marido en 1974, decidió honrar su memoria continuando con esa labor y fundó con algunas mujeres de ascendencia griega el Instituto Griego de Cultura, que con su inspiración comenzó de inmediato una agitada actividad. No hallándose identificada con la línea de la agrupación, creó entonces otra asociación, independiente de la embajada y las colectividades locales, bajo el espíritu de la frase de Dionisio Solomós “Lleva a Grecia en tu corazón y sentirás toda suerte de grandeza”.
 

 

LA FUNDACION

 

La entidad nació en 1978, en la fecha patria griega del 28 de octubre  y en la casa del musicólogo Pablo Bardin y su esposa, la historiadora del arte Cristina, quienes junto a Angélica Paraskevaídis y otros humanistas decidieron bautizarla “Cariátide, Asociación Argentina de Cultura Helénica” en honor a la mítica estatua robada por los ingleses y como expresión de la voluntad de procurar la difusión de la cultura griega, dialogando con la sociedad argentina y la comunidad helénica local desde una posición de completa independencia y fundada en la figura del filoheleno.
 

Con carácter de asociación sin fines de lucro de trabajo de voluntariado y basada en una vehemente declaración de principios, tuvo como primer presidente al helenista Héctor José Abal. Convocados por el fervor, la energía infatigable y el carisma de Angélica Paraskevaídis, pronto se acercaron al núcleo inicial otros artistas e intelectuales, algunos de larga trayectoria y renombre, que brindaron su entusiasta colaboración.

 

 

LOS INICIOS: LA MANZANA DE LAS LUCES


Coronando su segundo año de actividad y ya con quince conferencias públicas en su haber, la entidad hizo en 1980 en el Teatro Nacional Cervantes su primer acto anual de homenaje a Grecia en conmemoración de la fecha patria del Oji, en un encuentro multitudinario convocado por un espectáculo de danzas y canciones griegas que habría de iniciar una larga tradición de actos culturales anuales de la asociación en ocasión de esa fecha y en diversos recintos de idéntica relevancia.

En ese mismo año Cariátide comenzó su larga relación con el histórico espacio nacional de La Manzana de Las Luces, ámbito con el cual se la identificó y que fue el centro de sus actividades durante 18 años. La entidad ha dictado clases de danzas, lengua y cocina griegas, entre otras actividades, aunque la que más la caracterizó desde 1979 fue la de las conferencias con entrada libre y gratuita a cargo de prestigiosos oradores, llegando a sostener un ritmo de 15 a 25 encuentros por año.

En esos ciclos destacaría la asidua participación de la Dra. Carmen Balzer, la
Lic. Cristina Bardin, el Dr. Carlos Spinedi y el Lic. Igor Andruskiewitsch, que continuaron durante décadas colaborando con la entidad mediante conferencias anuales, pequeños ciclos de unidad temática dentro de cada año (tal como los muy recordados y extensos de Bizancio) y su asistencia como miembros de la Comisión Directiva.

En 1983 el fallecimiento del Dr. Abal dejó vacante el lugar de la presidencia, que fue ocupado por el Dr. Alejandro Padilla, jurista e historiador que condujo desde ese rol a la asociación durante dos décadas.
 

 

EL ADIOS DE LA CARIATIDE


Luego de años de acción ininterrumpida siguiendo carriles que convocaron y entusiasmaron a centenares de seguidores, al concluir el año 1997 la asociación debió trasladar sus actividades a otro ámbito, que serían las instalaciones del Diario del Viajero, no muy alejadas del centro de operaciones anterior.

Allí la entidad, con la asistencia de Jerónimo Brignone como Secretario General, continuó sus actividades con normalidad, apenas empañada por algún problema de salud de Angélica Paraskevaídis, quien pudo recibir el decreto del Senado de la Nación declarando de interés cultural las actividades de la asociación. Sin embargo su salud se agravó y el 9 de septiembre de 1998 falleció a los todavía muy vitales y emprendedores 81 años de edad.

La pérdida del Alma Mater de Cariátide, quien siempre repetía "Cualquier cosa que uno haga por Grecia es poco" y que pese a ser su verdadera y reconocida conductora, había optado por no ocupar nunca cargos en la Comisión Directiva, llevó a considerar el futuro rumbo de la asociación. Se decidió mantener el carácter de gratuidad de todas sus actividades y continuar con las mismas en un ritmo apenas un poco más reposado.

Asimismo se mantuvo en la Comisión Directiva el núcleo histórico de colaboradores, quienes sostendrían su apoyo durante muchos años. Entre ellos continuaron el Dr. Alejandro Padilla como Presidente, el Lic. Andruskiewitsch como Vicepresidente, el Lic. Brignone como Secretario General a cargo de la organización de las actividades, la Lic. Bardin, la Dra. Balzer y el Dr. Spinedi como asesores culturales, el Dr. Norberto Padilla como Asesor Ecuménico y la Lic. Ana Bauchiero como Vocal.

El ciclo de conferencias del año siguiente se inició con un muy sentido y concurrido acto de homenaje a Angélica en el Club del Progreso, en el cual su hija Graciela entregó a la ganadora del “Premio Literario Don Jorge Paraskevaídis”, instituido el año anterior por Angélica en memoria de los 25 años del fallecimiento de su esposo, el premio consistente en un pasaje aéreo a Grecia.
 

 

EL NUEVO MILENIO


Las actividades continuaron en las instalaciones del Diario del Viajero y al concluir 2002 la embajada de Grecia invitó a la asociación a llevar adelante sus conferencias en su sede. De este modo se desarrollaron los ciclos siguientes en el Auditorio de la embajada durante nueve años, apenas interrumpidos por dos temporadas (2007 y 2008) en el Centro Cultural San Martín.

En junio de 2003 falleció el Dr. Alejandro Padilla, Presidente de Cariátide, y pasó a ocupar su cargo el Lic. Igor Andruskiewitsch, periodista, historiador y filósofo que dictaba conferencias regularmente en la entidad desde 1991, aunque ya colaboraba con la misma mucho antes. La asociación realizaría años después en el Centro Cultural Borges un muy sentido homenaje a Padilla en ocasión del décimo aniversario de su deceso, y habría perder en julio de 2009 también a la Dra. Carmen Balzer, la conocida filósofa que brindara asiduos y apretados ciclos con unidad temática casi desde los inicios de la institución en 1983.

En 2011 y a raíz de la mudanza de la embajada de Grecia, Cariátide se repartió entre una sede de conferencias parcial, el espacio del ciclo “Arte, Cultura y Salud” del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, y otros ámbitos de elevado nivel y pertinencia.

Al año siguiente se amplió la Comisión Directiva con un importante número de miembros, tales como los firmes colaboradores Prof. Carlos Bustos, filósofo y orador anual de Cariátide desde 2001, y la Prof. Nora Schamó, helenista de muy largo tránsito por el mundo griego local, así como otros siete jóvenes filohelenos estudiosos de la lengua griega moderna: la Lic. Paula Loza Basaldúa, el Lic. Hernán Martignone, el  Dr. Néstor Ariel Crespo, el Lic. Silvio Huber, la Prof. Marisa Cravino, el Prof. Pablo Lazzarano y el Lic. Jorge Cano Moreno.

Es de destacar en estos últimos años el apoyo a través de su reiterada participación en los ciclos de conferencias del Lic. Igor Andruskiewitsch, la Lic. Cristina Bardin, el Prof. Carlos Bustos, el Lic. Jerónimo Brignone, el Dr. Pablo Cavallero, el Dr. Pablo Ubierna y la Prof. Nora Schamó, así como el de tantos curiosos y entusiastas seguidores de la asociación.

 

 

 

 

 

Declaración de principios (1978)

1. Que esta entidad nace por el aunar de voluntades de un núcleo de argentinos que ven en Grecia, en el gran esplendor de la civilización helénica, la tierra donde nació el pensamiento humano, la cuna de la civilización occidental.

2. Que por ello, son sus elevados propósitos fomentar todo esfuerzo que tienda al mayor conocimiento para estrechar lazos de amistad entre la República Argentina y Grecia.

3. Que entienden que dentro del principio enunciado, cuanto mejor se sirve en pensamiento y en obras, tanto más se contribuye al engrandecimiento moral y espiritual y al agradecimiento de ambos pueblos.

4. Que para ello, bregará por conseguir la más estrecha vinculación entre los pueblos argentino y griego, reconociendo su unidad espiritual, difundiendo la excelencia de sus condiciones morales y el inapreciable concurso que la cultura y el pensamiento helénico han aportado al progreso universal.

5. Defender los intereses comunes de ambos pueblos, sus tradiciones y su personalidad; y para ello, promover una mayor compenetración por el conocimiento recíproco de sus respectivos valores intelectuales; por el intercambio de profesores, alumnos, turistas, etc., y por la conmemoración de sus fechas históricas nacionales y acontecimientos notables, velando así por la hermandad espiritual de los pueblos griegos y argentino.

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